10 frases típicas de madres que valen millones
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Las madres son ese gran tesoro que todos los humanos tenemos en común. Y es que las madres nos cuidan, protegen y enseñan todo lo que saben, dándonos los mejores consejos.

Hoy queremos hacer mención especial a todas ellas, por darnos las mejores frases, hasta el punto de heredarlas y seguir el mismo patrón que ellas con nuestros hijos.

No se come con la boca abierta

¡Y tanto que no! Anda que no queda mal que alguien coma con la boca abierta. Este es uno de los mejores consejos que nos han dicho nuestras madres.

Si fulanito se tira por un puente, tú también

Esta frase es típica y una de las que más nos habrán dicho. Cuando somos niños es normal decir en alguna ocasión, pues fulanito también. Lo normal es que tu madre se vuelva y te diga: ‘Me da igual. Y si fulanito se tira por un puente, ¿tú también? ‘. Con esta frase, lo dices todo y no sólo eso, hay un momento de reflexión por parte del niño.

Si tú no crees en ti mismo, nadie lo hará

A lo largo de la vida, es normal que te encuentres un poco de moral baja. Cuando somos jóvenes, tenemos las hormonas revolucionadas y una simple tontería puede llegar a confundirnos y suponer un mundo. En ese momento de bajón, donde piensas que no vas a ser capaz de salir adelante y conseguir tus metas, es cuando tu madre te anima y te dice que creas en ti, que ‘tú puedes’, ‘te queda el último empujón’. ¡Un consejo que vale millones!

No hables nunca con desconocidos

Esta es una de las frases que desde bien pequeños nos repiten mucho, ‘no hables con desconocidos’, ‘no te vayas con desconocidos’, ‘no cojas chucherías o dulces de desconocidos’, etc. Este consejo es importante hacerles caso, porque nunca se sabe las intenciones del que tienes enfrente.

Tú para mí siempre serás mi niña o niño

Para una madre no importa los años que tengas, como si tienes 40 años, estás casada y con hijos, tú para ellas eres y serás su niña pequeña. Este se aplica a todos sus hijos, ya sea hombre o mujer. Por muchos años que tengamos, ellas nos siguen protegiendo como si fuéramos niños.

Tú que crees que soy, ¿el Banco de España?

Esta frase es más típica cuando estás en esa edad tan mala, la adolescencia. Cuando somos adolescentes, sólo pensamos en salir y disfrutar, sin pensar si supone mucho esfuerzo para nuestros padres que nos den dinero. Por ello, no paramos de pedir constantemente, es justo en este momento cuando te sueltan: ‘Tú que crees que soy, ¿el Banco de España?

Te lo llevo diciendo años, ahora viene menganito y le haces caso

Las madres no paran de repetirnos una y otra vez las cosas. Y cuando eres adolescente no te das cuenta, pero cuando eres madre y tus hijos no te hacen caso hasta que un amigo se lo dice, sienta bastante mal. De todas formas, si al final lo acabaste haciendo, es porque en el fondo, tu madre tenía razón.

¿Para qué me preguntas si vas a hacer lo contrario?

Este es una de las situaciones típicas, que tu hijo te pregunte para que le des un consejo, no le gusta lo que oye y hace lo que le da la gana. ¿Para qué preguntas?

Come y calla

Esta es otra frase de las buenas. Justo en ese momento que estás en la cocina, comiendo con tu familia y por alguna razón estás enfadado y no paras de hablar. Tu madre con un ‘come y calla’ lo soluciona todo. Cuando seas madres, harás lo mismo. ¡Si no lo haces ya, claro!

Porque lo digo yo y punto, que por algo soy tu madre.

Sí, es otra frase típica y no hace falta ser madre para decirla. La decimos una y otra vez, especialmente cuando tenemos razón y muy pocas ganas de dar explicaciones.

Y para tí, ¿Cuál es tu frase favorita?

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